Bibliotecas y librerías.

Páginas de un libro.
Sabéis de mis hábitos de lectura por alguna de mis entradas en este blog mio, así que creo que esto no os cogerá por sorpresa. Tengo por costumbre entrar en librerías para poder ver las últimas novedades de distintos autores y escritores, espero ser alguno de estos algún día aunque sea modestamente. Lo que me llama siempre la atención de las librerías es lo vacías que están de clientes, cada día somos menos los que visitamos estos locales. Desconozco cuál puede ser el motivo, el desinterés que hay en el país por la lectura es cada vez mayor y supongo que también los nuevos hábitos con las nuevas tecnologías harán lo suyo. Hace algún tiempo no muy lejano se podía encontrar a ciertos clientes ojeando un momento el libro que les interesaba o charlando un rato con el librero que era una persona enterada en novedades para que les diera algún consejo sobre algún libro o autor que poder leer.

Excepción hecha del escaparate las librerías están ordenadas por géneros, aventuras, fantasía, best-seller, novela negra, ciencia ficción entre otros muchos, lo comento porque no hace tanto tiempo era todo un desorden de géneros en estos locales. Otro de los hechos que me llaman la atención es la cantidad de autores, libros, novelas que podemos encontrar, la cantidad puede llega a ser mareante. También llego a observar que muchas personas que trabajan en televisión publican distintos tipos de novelas o libros del programa que presentan o de lo que les place. No entiendo porque lo hacen, al fin y al cabo salir en televisión no implica que seas un buen escritor. Personalmente no poseo una extensa librería en casa se requiere tiempo, espacio y dinero además que al final siempre acabas leyendo lo mismo.

Estar a lo último en lo que se publica lo considero misión imposible ya que cada uno de nosotros seguimos más o menos a los autores o géneros que más nos gustan, es raro seguir a nuevos autores o manejarnos en otros géneros distintos a los que estamos ya habituados a leer a parte que la publicidad brilla por su ausencia. Cuando me entero que cierran una librería es una mala noticia ya que creo que lo que se pierde es algo mucho más importante que el cierre de cualquier otro negocio porque lo que se vende en las librerías es cultura, otro asunto discutible es la calidad de las obras ya que no todo lo que se publica merece la pena.

Cambiando de tercio, las bibliotecas es cosa distinta, las que visito habitualmente tienen unas mesas bastante cómodas donde puedes estar leyendo el libro que hallas escogido de las estanterías. Ahora te diriges al teclado con la pantalla correspondiente, tecleas el nombre del libro y/o el autor y acto seguido te muestra en pantalla si dicho libro está disponible o no. Los sitios que más rápidamente se ocupan en las bibliotecas a las que voy son unos butacones muy cómodos que por cierto te hacen quedarte adormilado, algunos personas que las ocupan incluso acaban roncando. El silencio y el respeto en las bibliotecas es enorme, si alguien empieza a toser se le suele mirar con cara rara. La lectura conlleva un punto de concentración, eso de leer y ver la televisión no es bueno tiene que haber un ambiente de quietud y tranquilidad para poder sumergirte en la obra escrita. También se prestan libros para poder llevar a casa, asunto distinto son las devoluciones de los libros, tengo mis dudas si todo el mundo cumple con ello.

Como curiosidad observo en mi mismo algo que lo podría definir como defecto profesional, tiendo a leer de manera distinta a como lo realizaba antes de empezar a escribir en éste y otros blogs. Aunque no halla publicado todavía ningún relato, no quiero decir que lo tenga ya escrito y dispuesto a publicar en un nuevo blog, mi punto de enfoque hacía los libros a cambiado. Leo como el escritor estructura los párrafos, como se desarrollan los diálogos, como desarrolla el capítulo, es decir, no disfruto ya con la simple lectura pura y dura sino que analizo como poder desarrollar una novela, supongo que será uno de los pasos obligados si me quiero dedicar a esto, ya veremos. Tampoco exaltemos el hecho de leer libros como si fuera la solución a todos nuestros males, la cultura es algo muy importante y amplio y tendríamos que definirlo con calma. Otro cuidado que deberíamos de tener es que clase de lectura ejercemos ya que de la misma forma que somos lo que comemos, oímos y vemos también somos lo que leemos.

Y tú, ¿lees?

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